La
razón de "Razas y colores", es la de aunar en un tema y una técnica
distintas expresiones respetando la idiosincrasia de cada uno. Por eso se verá
una variedad particular, incursionando dentro de lo figurativo y lo humano, que
es lo que más aprecio trabajar, en distintas maneras de verlo. Obras de
colorido luminoso y suave, otras casi monocromas, otras de colores vibrantes,
algunas más oscuras. Y en el procedimiento se verá el trazo, en unas de un
realismo muy marcado matizado con manchas, en otras el
protagonismo pertenece a estas manchas, y en algunas más habrán con
una pisca de expresionismo, de fantasía. Las personas retratadas presentan su
folklore, ya sea en la vestimenta, en sus flores nacionales o en los elementos
que las acompañan, o en su problemática social. Todas pretenden tener la
expresión característica de la idiosincrasia de su raza. No falta, como nunca
faltó, la presencia argentina y además, como me gusta hacer en todas las
muestras que he realizado, hay una obra "unificadora", la del país
imaginario, la que puede pertenecer a todos, la que puede representarlos a
todos mostrando que, ante los ojos de la naturaleza y de Dios, la esencia del
ser humano es la misma así cambie el lugar geográfico y así pase el tiempo.
Esta es mi intención, y estoy satisfecha con ella.
Elizabeth Eichhorn, de la figura, el rostro, la acuarela, el primer plano.
Centra su atención en la figura, detallándola, realzando aspectos particulares del rostro, pero sin aspavientos, con precisión pero sin la meticulosidad híper, sino con la naturalidad como norte.
Aborda la acuarela con precisión, permitiendo que el color acompañe al dibujo pero sin convertirse en protagonista principal, sino complementario.
Dibuja con buena técnica, especialmente mujeres, niñas, también hombres, de diferentes continentes y culturas.
Sus personajes son retazos de historia, genealogías familiares y étnicas, que destilan raza y trazos, que constituyen formas de atraer la atención al espectador sobre sus orígenes.
Compagina la figura de la mujer, a la que aborda preferentemente de perfil, aunque también de frente, con flores y manchas alrededor del personaje femenino, que realzan su rostro y parte del cuerpo.
En ocasiones prefiere concentrarse en escenas determinadas, donde hay multitud de personajes y la composición posee una actitud abierta general.
Se trata de ir más allá de los límites convencionales, pero, sin dejar de ser clásica en el enfoque.
Centra la atención en el conjunto de la composición, prefiriendo personajes representativos de culturas y países concretos, que destaquen por la pertenencia clara a una determinada etnia por rasgos, ropas y facciones.
Su obra es figurativa, realista, pero, a la vez, posee un planteamiento poético, dulce, donde cabe la suavidad y la compaginación de la armonía con la facilidad para el dibujo.
Su tratamiento de la acuarela es sutil, a base de aguadas controladas, de colores de tonos suaves, en ocasiones más fuertes y evidentes, pero sin causar desestructuración ni excesiva expresividad.
Su intención es presentar una obra pictórica, realizada en acuarela, claramente compensada, clásica, evidente y, al mismo tiempo, consecuente con su voluntad de representar una visión de la belleza y la universalidad.
De la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA)
Hipólito Restó & Arte
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Argentina
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